10.07.2011


Chakana Holonómica 33


La Chakana Holonómica es una herramienta de sanación y florecer de la consciencia. Decimos sanación refiriéndonos al re-establecimiento de la armonía en los diferentes aspecto del ser, y florecer de la consciencia como el camino del auto-conocimiento, desarrollando una adecuada relación con la vida.

La Chakana Holonómica, debido a su naturaleza compleja, puede ser definida también como una herramienta multidimensional. Es una estructura geométrica formada por 33 CUBOS, que llegó a mi camino a través de un sueño que tuve años atrás, en el cual el símbolo andino Chakana (en su versión primaria) se me mostró tridimensional. Ese sería el preámbulo de más visiones, descubrimientos y experiencias interesantes.


La Chakana Holonómica 33 contiene, en sus matemáticas subyacentes, variados códigos universales vinculados a la evolución de la humanidad, uniendo perspectivas científicas y espirituales de forma natural, fusionándolas.


Esta estructura y la información que es presentada aquí, se conocen como resultado de un paciente proceso de inspiración, análisis, estudio y experimentación iniciado en el año 2007 por mi persona: Manuel Cedano Mongrut, con el apoyo comprometido de mi amigo Nicolas Nuñez Madueño Parte de ese trabajo conforma esta presentación bajo los siguientes títulos: La Chakana del Cóndor, La Visión del Águila, El Vuelo: Chakana Holonómica 33, y Nuestra Misión.

Primero se describirá el símbolo andino y su relación con los códigos universales, luego se presentará La Chakana Holonómica 33  y el proyecto que abarca. 


LA CHAKANA DEL CÓNDOR


La Chakana es el más importante símbolo de las antiguas culturas andinas, manifestándose en la arquitectura y arte de estas, comunicando su cosmogonía y un profundo significado matemático y espiritual. Es un instrumento para comprender el cosmos andino, un puente entre el humano, la naturaleza, la sociedad y El Universo.



A lo largo de los Andes y su historia (desde Argentina hasta Colombia y por lo menos desde hace 5000 años) podemos encontrarla en diferentes versiones. Técnicamente es una Cruz Escalonada. La cantidad y el tamaño de los peldaños puede variar dependiendo del uso que se le dé. Este símbolo permite el ordenamiento de nuestra percepción con respecto a diferentes aspectos de la vida.
                                                         
Su nombre se traduce como Puente-Escalera al Cielo. Si lo representamos en una imagen de manera literal, obtenemos lo siguiente: 

La Chakana funciona como un medio para unir las polaridades Tierra y Cielo, esto implica (entre sus amplios significados) unir la experiencia terrenal–material con la celestial–espiritual, y conectar al ser humano con la totalidad del cosmos. Esto ocurre a medida que profundizamos en su simbología.

La Chakana es la unidad de la totalidad, es el centro del Universo, es el Sol, es el humano como CHAKARUNA (Humano Puente), es el corazón, es la verdad, es lo sagrado, es el misterio, es el mandala de la vida con un punto central de equilibrio.

La Chakana representa también uno de los principales fundamentos de la Cosmovisión Andina: El Principio de Polaridad. Dualidades complementarias en continua transición y fusión que crean Un Todo Entero. Sobresalen las subdivisiones Superior-Inferior y Derecha-Izquierda.



Desde la visión tradicional, la primera subdivisión Superior-Inferior corresponde al cielo y la tierra, el macho y la hembra, lo de arriba y lo de abajo, El Hanan y El Urin. Luego tenemos la subdivisión Derecha-Izquierda: El día y la noche, El Sol y La Luna, el hombre y la mujer.

El número 4 se encuentra en los extremos de la cruz que forma La Chakana, y también en los escalones intermedios. Allí ubicamos las cuatro direcciones, los cuatro elementos, las 4 faces de la Luna y  Las Cuatro Estaciones ClimáticasEl 4 simboliza el curso cíclico del tiempo como una rueda que gira alrededor de su eje.



Entre las diferentes versiones que existen del símbolo, resalta la que llamamos Cruz Escalonada Primaria. Es la más sencilla de todas. El resto de diseños son más complejos. En esta, sus principales números son el 13 (por los cuadrados que la conforman), el 20 (por sus ángulos) y el 33 (la suma de los dos primeros)



Esto se vuelve en verdad relevante cuando encontramos los mismos números en la versión tridimensional del símbolo (aquella con la que soñé), y expresados de forma diferente:


(Diseño: Mono Joaco)

Son 13 cubos que reciben directamente la fuerza de atracción de la Tierra, 20 cubos que se conectan con el Cielo. 



Al unirse y complementarse resultan 33 cubos en total. Una estructura que nos muestra por todas sus caras el símbolo de La Chakana.




Estos números son la puerta de entrada a un basto sistema de conocimientos relacionados a la sanación y el florecer de la consciencia. Ese será nuestro camino.

Empezaremos con los calendarios Maya, dado que sus principales números sagrados son el 13 y el 20. Estos son la base de todas sus cuentas calendáricas, la esencia de una visión trascendental acerca del tiempoDespués las sincronías continuarán con El I Ching de la antigua China (conocido como El Libro de Las Mutaciones), El Código Genético descubierto en la era moderna, la quiropráctica, entre otros conocimientos.


El cóndor es el corazón y la memoria de los conocimientos sagrados ancestrales.







LA VISIÓN DEL ÁGUILA


Los Mayas, en sus más de 900 años de historia, tuvieron dos etapas culturales muy distintas. Suele hacerse una distinción entre estas dos llamándolas Etapa Clásica y Etapa Post Clásica. En este texto, cuando se dice Maya, se hace referencia a aquellos seres portadores de una esencia mística, característica de sus inicios como cultura.

Sobresale en los Mayas la utilización de diferentes calendarios que trascurren simultáneamente, y que permiten una experiencia de sincronicidad y unificación a través del tiempo. Entre ellas la del año solar de 365 días, sus ciclos lunares y, el más importante, El Tzolkin (palabra traducida como La Cuenta Sagrada de Los Kin), base de todos sus calendarios, resultado de una variedad de permutaciones entre códigos y símbolos sagrados descritos matemáticamente con los números 13:20 (13 x 20 = 260), correspondientes a una frecuencia de Tiempo Natural Universal.

El Tzolkin cuenta un ciclo de 260 unidades dividido en 20 sub-ciclos de 13 unidades cada uno. Estas unidades llamadas Kin son contadas en diferentes escalas sin perder su proporción. Así el Tzolkin puede ser visto en una escala de días, siglos, grupos humanos u otras dependiendo del estudiante y  el método que este use para conectarse con estos códigos, pues se han desarrollado varias tendencias, algunas tradicionales y otras actualizadas.


El Tzolkin describe el aspecto del tiempo que unifica y entreteje los diferentes mundos, seres y dimensiones en El Ahora, un orden natural que mantiene todo conectado y permite la sincronización del movimiento energético universal. Es un tipo de Tabla Periódica de las diferentes energías galácticas que conforman toda realidad.

El Tzolkin está expresado con los códigos de 20 Iconos o Glifos, y 13 Representaciones Numéricas con anotación de punto y raya.


20 GLIFOS MAYA


Se vinculan a los 20 dedos de manos y pies. El significado esotérico que le daban los Mayas al número 20 es algo así como: Todo y Nada (usaban el mismo símbolo para escribir el 0).







13 REPRESENTACIONES NUMÉRICAS

 

El significado esotérico que se da al número 13 en el simbolismo maya es algo así como: Dios en movimiento. Se relacionan con las 13 articulaciones principales del cuerpo humano
  
La combinación de cualquiera de estos códigos crea un tipo específico de información, pues son recíprocos y se referencian mutuamente. Esa información es la que permite a las personas sincronizarse conscientemente con El Tiempo Natural, vivir con arte y armonía en el presente, tal cual la naturaleza se muestra.




El siglo pasado, diferentes investigadores descubrieron correspondencias matemáticas entre el Tzolkin Maya, el sistema oracular I Ching de la antigua China (de 5000 años de antiguedad), y el Código Genético de la vida planetaria. Ahora, estos códigos y otros conocimientos se sincronizan en la estructura de La Chakana Holonómica 33, y se hace posible utilizarlos integrados, en favor de la vida. 


Profundizaremos un poco en estas sincronías: Primero ocurrió en los años sesenta el descubrimiento del Código Genético del ADN, a cargo de un grupo de científicos. Este código consiste de una doble hélice en la que cada hilera es el reflejo exacto de la otra. Está compuesto de cuatro nucleótidos arreglados en grupos de tres. Cada uno de estos compuestos químicos se relaciona con un aminoácido y constituye lo que se conoce como «codón». Existen 64 de estos codones en nuestro código genético.





Luego, por el año 1969 el biólogo Gunther S. Stent hizo público que el I Ching  imitaba la naturaleza matemática binaria del código genético. A continuación una tabla con sus paralelismos más importantes:



Para el año 1984 el Dr. José Argüelles anunció la presencia de este mismo código dentro del Tzolkin Maya y su frecuencia 13:20 del  Tiempo Natural, siempre en interacción con los codones del I Chin y Las Runas UR que él canalizo. Ocurre que, cuando resaltamos los colores de cada uno de los 260 Kin (Rojo, Blanco, Azul y Amarillo), y observamos la secuencia repetitiva que forman, obtenemos 65 de cuartetos o grupos.  Cuando ubicamos el cuarteto central se revela la posición 33, y gracias a eso se genera alrededor un orden radial con los 64 cuartetos restantes, en los que es posible organizar los distintos codones según su naturaleza binaria. En este caso, organizados según "el arreglo del Rey Wen”, el cual se considera como una configuración que evoluciona nuestro ADN.

Una vez más el 33 se vuelve estandarte del equilibrio, y vincula a La Chakana Holonómica con el resto de códigos.



Ahora imaginemos la construcción de La Chakana Holonómica cubo por cubo, desde el primero que toca la Tierra hacia arriba, y atribuyamosle un codón del I Chin a cada uno, según "el arreglo del Rey Wen”. Subimos nivel por nivel hasta detenernos antes del cubo 33. A este lo visualizamos puro, sin codón, para luego retornar por el mismo camino hacia la parte inferior de la estructura, enumerando los siguientes 32 codones, acabando en la Tierra otra vez. El resultado es que los 64 se organizan en pares complementarios al igual que en el Tzolkin Maya. El cubo 33 sostiene el orden desde el punto más alto de La Chakana Holonómica, al igual que el cuarteto 33 lo hace desde el centro del Tzolkin.

Los números 13:20:33 se manifiestan como un factor matemático fractal, que se repite en diferentes escalas de la realidad universal, unificándola.


El águila es la mente y  la visión-creación de la nuevo. 





EL VUELO: CHAKANA HOLONÓMICA 33

Lo mejor será contar como fue mi inesperado encuentro con La Chakana Holonómica, y el proceso  de entender lo que significaba:

Por los inicios del año 2007, decidí realizar dos semanas de dietas y meditaciones en casa, de acuerdo a mis necesidades, conocimientos  y circunstancias del momento. A mitad de esas semanas, luego de algunas experiencias místicas que ocurrieron durante esos días, una de las noches, tuve un sueño con mucha claridad y realismo, en el que cuatro Seres de Luz me daban indicaciones para construir una estructura geométrica. Me mostraron un cubo  al cual se le hacían cortes perfilando La Chakana por cada uno de sus seis lados (la versión primaria). Y el resultado final fue una forma estilizada que me permitía ver por cualquiera de sus caras la imagen de La Cruz Escalonada Andina.





Ellos se expresaron: “A partir de esta forma, con el tiempo, ustedes descubrirán muchas cosas importantes".

Pronto La Visión me traslado al interior de La Chakana Holonómica, que entonces era un templo hueco, de medianas dimensiones. La mitad de su forma había sido escarbada en la Tierra y se ubicaba bajo el nivel de esta, las paredes estaban reforzadas por piedras y el piso cubierto de pasto, el resto superior era completado por una estructura. En el interior un grupo de personas meditaba en una ceremonia sagrada, cada uno en un lugar especifico del templo. Yo ocupaba una de esas posiciones y podía oler los inciensos, observar a las personas y sentir la potente vibración que emanaba allí. Los seres de Luz dijeron desde un lugar invisible: “Uno de los principales propósitos que tiene esta estructura es convertirse en un Templo Chakana, donde podrán explorar la consciencia de manera colectiva. En algunos años habrá muchos de estos templos activados en la Tierra. La información que necesitan se les irá revelando".




Al inicio, no le puse la atención que merecía el sueño, y tubo que girar un poco más el universo antes que se revelara su verdadera trascendencia.

Medio año después, cada vez más personas de mi entorno y otros grupos alrededor del mundo, empezaban a interesarse en el símbolo de La Chakana y sus significados filosóficos profundos. Inspirado a compartir con ellos construí el primer prototipo de La Chakana Holonómica.

Para poder construirlo la manera más práctica era usar varios cubos del mismo tamaño y pegarlos, al igual que el dibujo tradicional es realizado con 13 cuadrados simétricos. Cuando estuvo listo note que fueron necesarios 33 Cubos, seis de estos resaltantes en las caras del sólido y permitiendo ubicar las líneas que lo dividen en 33 segmentos. 

Con la estructura ya en mis manos fue que me reuní con mi amigo Nicolas Nuñez Madueño. Entonces, analizándola con él y conversando sobre mi sueño y la visión del templo, llegamos a la conclusión de que la geometría podía observarse también como dos estructuras, una de 13 cubos y otra de 20. Lo que yo recordaba de mi sueño era que cada persona se hallaba cómoda en alguno de los tantos espacios de los cubos al interior del templo. Considerando que esa versión de la estructura era hueca, esta reunión de personas solo era posible en la parte con suelo. Los cubos con esas características son 13. Los cubos restantes, sin suelo (donde no es posible colocar personas), son 20.

Este sería el inició de una secuencia de descubrimientos y comprensiones al respecto, algunos realizados en conjunto con Nicolas, otros que experimentamos cada uno por su lado, involucrándonos así cada vez más con este conocimiento universal.

Analizando estos números comprendimos que los 13 cubos inferiores eran también los primeros en ser tocados y atraídos por la fuerza de gravedad y magnetismo terrestre. Los 20 sobrantes se conectaban al cielo y  al cosmos infinito. El resultado de tal diferenciación producía dos estructuras complementarias: La que resultaba de Las 13 Representaciones Numéricas Mayas recuerda a una flor de cuatro pélalos, abierta, con un pequeño hoyo en el centro. La otra estructura producto de Los 20 Glifos tiene una forma más rígida y alargada.

          



Por separado observamos sus naturalezas opuestas masculina-femenina, y al unirlas, en una especie de alquimia sexual, obtenemos La Chakana Holonómica como manifestación del equilibrio cósmico. Cuando vemos estas dos fuerzas complementarse, presenciamos al mismo tiempo el equilibrio de las dualidades universales. Cuando tenemos esa visión manifestada en su forma geométrica y multidimensional, ese equilibrio se hace accesible solo con colocarnos cerca, al tocarla, visualizarla o más aún estando en su interior, en el Templo Chakana 33.






El número 33 es uno de los llamados Números Maestros y un importante activador de la consciencia. Suele interpretarse como símbolo de La Madures Espiritual, La Más Alta Vibración y El Equilibrio Cósmico. Corresponde a la cantidad de vertebras que conforman La Espina Dorsal, por la tanto resuena con esta y con las partes del cuerpo ligadas a través de nervios. Existen técnicas terapéuticas alternativas que mezclan la quiropráctica y la sanación bio-energética, las que encajan de manera perfecta en La Chakana Holonómica.




El número 33  también se relaciona al 6 porque 3 + 3 es igual a 6, así ambos números pueden representarse como dos triángulos cruzados que crean La Estrella de 6 Puntas: Las Polaridades en Equilibrio.



Ahora narraré algunos descubrimientos que realice en torno a los conocimientos mayas. Entender esta sección corta seguramente será más fácil para quien estudio previamente esos caminos. La información es compleja y trataré de resumirla:

Buscando identificar los cubos correspondientes con cada uno de los códigos Mayas, los coloqué en un orden inspirado en gráficos antiguos de esa cultura, en una especie de espiral anti-horaria con las que solían ordenar sus códigos. Pronto descubrí que de esa forma se manifestaban más sincronías.

Empezamos construyendo la estructura de 13 cubos. El primer cubo en ser tomado en cuenta es el que hallamos en el nivel inferior de La Chakana Holonómica, equivalente al 1 de Las 13 Representaciones Numéricas Mayas. El significado de este se relaciona a la atracción y el magnetismo, como tal es el primer cubo en ser atraído por La Fuerza de Atracción Terrestre. Su relación con La Tierra confirma la naturaleza femenina de esta estructura geométrica de 13 cubos.

En su segundo nivel se ubican las siguientes Representaciones Numéricas Mayas: 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9. En el tercer y último nivel se ubican las posiciones 10, 11, 12, y 13.

La Flor de la Tierra se abre receptiva para recibir La Luz del Cielo y procrear con él una Forma Perfecta.

Luego procedemos a la construcción de la estructura geométrica producida por los 20 cubos  y los 20 Glifos Mayas. El primero de estos 20 cubos se introduce en el hoyo que está en el centro de La Flor de 13. Es el correspondiente a  Imix 01 (El Dragón Rojo) , que nos dice: El Ser nace y es criado por La Madre.

En el siguiente nivel de esta estructura masculina, manteniendo la secuencia espiral anti-horaria, continuamos con 8 glifos maya más hasta llegar a Oc 10 (El Perro Blanco) en el centro de todo. El Perro Blanco representa El Poder del Corazón que ama y Une, ubicándose justamente en el corazón de La Chakana Holonómica, concentrando toda la energía. Aquí el proceso constructivo alcanza un punto álgido y transformador que permite elevarnos a los siguientes 10 códigos Mayas, con una consciencia de Amor y Servicio hacia el prójimo y La Tierra.

Volvemos a empezar desde el centro sobre el corazón, con el glifo de Chuen 11 (El Mono Azul) que Juega con La Magia e Inocencia del Niño Interior. Recordamos aquel proverbio que dice solo los que sean como niños entraran al Reino de Los Cielos.

Según la naturaleza matemática de Los 20 Glifos Mayas (y sus relaciones entre estos) cada Arquetipo tiene su par opuesto estabilizante que lo desafía y fortalece, su Antípoda, resultando 10 pares. El glifo de El Mono Azul es Antípoda del glifo de El Dragón Rojo  y se ubica justamente sobre él, conectados por el cubo de El Perro Blanco que también tiene una relación matemática con El Mono Azul, pero diferente, llamada Poder Oculto de acuerdo al Juego del Encantamiento del Sueño (estos aspectos de la información expuesta requieren una comprometida investigación). Aunque cada uno de los glifos tiene un Poder Oculto no se alinean de ninguna manera en el espacio de la estructura como se da en el caso de El Mono Azul y El Perro Blanco, pero sí se posicionan todos los demás sobre sus pares antípodas en el trascurso de la construcción, balanceándose mutuamente. Hasta que llegamos otra vez al eje central, con el Glifo Ahau 20 - 0 (El Sol Amarillo) que  se posiciona sobre El Mono Azul y, debajo de aquel, en la misma alineación, el cubo de El Perro Blanco cumple el rol de Antípoda de El Sol Amarillo, más en el fondo, el cubo de El Dragón Rojo es su Poder Oculto. Es decir, las dos relaciones Antípoda y Oculto se manifiestan en los 4 cubos del eje central de nuestra estructura de 20 cubos (reuniendo además los 4 colores), mientras en los restantes alrededor solo se aprecian las relaciones antípodas. Esto se vuelve realmente relevante cuando observamos como estas mismas relaciones matemáticas espaciales se recrean a la perfección en nuestro cuerpo físico: Los 20 dedos de las manos y pies son un reflejo de los 20 Arquetipos Universales. Cuando identificamos el glifo correspondiente a cada dedo vemos como los antípodas están enfrentados del lado derecho del cuerpo al izquierdo y, en los únicos dedos que además puede encontrarse las relaciones de Poder Oculto (por estar uno al lado del otro) son los índices y pulgares de las dos manos, que representan a los glifos de El Dragón Rojo, El Perro Blanco, El Mono Azul y El Sol Amarillo, de igual manera que en La Chakana Holonómica. Nótese que al pegar las puntas de estos dedos obtenemos uno de Los Mudras (posiciones sagradas de manos) más usado para la meditación.









El Cubo Numero 33 de La Chakana Holonómica correspondiente al glifo de El Sol Amarillo se coloca en la posición superior como  el principal representante del Cielo, Lo mejor de La Vida, El Fuego del Espíritu, La Iluminación del Ser, La Realización de La Conciencia Humano-Solar, Dios-Diosa.

(En próximos reportes se publicará una lista con la decodificación de cada cubo y un método para ubicarlos en el espacio).

Paralelo a estas llamativas observaciones, llegó un momento en que fue necesario encontrar un nombre que defina mejor la naturaleza de nuestra herramienta multidimensional. Los conceptos de la HOLONÓMICA expresan esa naturaleza pues esta describe un orden de realidad cósmica integrada y entera, donde el universo se presenta como una dinámica trama entretejida. Bajo esta visión el macrocosmos-cielo y el microcosmos-tierra se reflejan como Uno. Holonómica también es el modo por el que venimos a conocer y expresar ese orden de realidad, el cual es simultáneamente intuitivo, racional, científico y artístico.

Como parte del proceso de experimentación, hasta ahora se produjeron tres prototipos de La Chakana Holonómica: El primero es la forma única e indivisible, del tamaño de una manzana y realizada con algún material natural, siendo útil para la sanación vibracional.




El modelo 2 muestra las dos estructuras por separado, ensamblables, permitiéndonos apreciar sus naturalezas opuestas y complementarias que son Una en realidad. Este es óptimo para iniciar la exposición de la información que contiene, es decir, facilita un primer nivel de entendimiento con respecto a sus características.



Para poder describir y explorar el interior de La Chakana Holonómica desarrolle el modelo 3, que se caracteriza por tener una base en donde la forma inferior de la estructura se halla en bajo relieve (imagen A),  allí se colocan uno por uno los cubos (imagen B) como una práctica meditativa muy poderosa, que nos permite sintonizar nuestro ser con sus energías y códigos.
(Imagen A)


Imagen B



Se están desarrollando otros prototipos.

 
Cuando hablamos del Templo Chakana 33, lo primero en ser claro es que al caber 13 personas dentro es posible organizarlas según los códigos Mayas relacionados a sus fechas de nacimiento. Como muchos ya saben, según la visión Maya del tiempo, todos nacemos dentro de  variados ciclos que influencian nuestra vida en múltiples niveles, y entre estos hay uno que nos afecta más directamente: El Ciclo Sagrado de 13 Días descrito por Las 13 Representaciones Numéricas Mayas, las cuales siempre van acompañadas y complementadas por 13 de Los 20 Glifos, produciéndose –por la interacción de ambos códigos- una compleja información referente a la naturaleza energética de momento en que nacimos, además sobre nosotros  mismos, nuestra misión en la vida, la forma de llevarla a cabo, los poderes con los que contamos para ello, las debilidades propias en las que debemos trabajar, etc.. Y como nuestro nacimiento se dio un día dentro de un ciclo de 13, las personas que nacieron en los 12 días en torno al nuestro  están vinculadas a nosotros vibracionalmente y comparten nuestra misión y propósito. Dado que estos ciclos vienen  y van a través de las épocas, es posible encontrar otros individuos con nuestro mismo Código Maya de 13 Unidades, aun cuando estos hayan nacido en fechas lejanas a la nuestra. Estos grupos de 13 personas son los equipos de exploración óptimos para El Templo Chakana. Son los más adecuados por corresponder a una especie de clave que abre la puerta, pero podemos crear y experimentar grupos diferentes, sin duda. Estos equipos de exploración pueden activar los poderes de La Chakana Holonómica.



           

                                                                                                                                            

Nuestra Misión

 
Con el pasar de los ciclos lunares el Universo giró lo suficiente como para Nicolas y yo terminásemos viviendo en Cusco una buena temporada y que encontrásemos ambientes tranquilos, lugares ancestrales sagrados, personas amables y las circunstancias adecuadas para que el conocimiento de La Chakana Holonómica se manifieste en la tercera dimensión y pueda irradiarse, esencialmente a través de este documento y un Templo Chakana, como resultado del estudio de temas afines, el análisis  y la experimentación con esta herramienta multidimensional durante más de tres años, siempre con el apoyo de otras personas amigas.

Puede percibirse que la información ha sido trasmitida de la manera más concisa posible. Cuando se menciona conocimientos de otras tendencias científicas o místicas se desea que Los Chakarunas que lo requieran profundicen en esos temas, leyendo cualquiera de los  libros ya escritos por otros autores que los tocan adecuadamente.

Después de esta presentación lo que viene son REPORTES que se publicarán cada tanto tiempo. El siguiente contendrá una decodificación detallada de los 33 cubos de la CHAKANA HOLONÓMICA. Y así iremos brindando más información importante con cada reporte.

Cualquier consulta sobre conferencias, talleres, construcciones, activaciones y ceremonias de armonización pueden hacerla al siguiente correo electrónico:

Es útil todo tipo de donación para el proyecto.

En el caso quieras sumergirte en la aventura de construir un Templo Chakana 33, sería bueno que informes tu proyecto y los avances (al igual que las experiencias que  resulten) para reportarlos en los medios de comunicación disponibles, ayudarnos y así podamos  todos aprender de todos. 

Usemos este conocimiento como un Servicio de Amor por la humanidad.


Manuel Cedano Mongrut

16/08/2010

Chakana Holonómica ©




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